Viajar con mascotas en coche es una práctica cada vez más habitual, pero no siempre se hace de forma segura. La normativa española establece que los animales de compañía no deben molestar al conductor y deben viajar correctamente sujetos, aunque elegir el sistema adecuado para garantizar su seguridad, y la del resto de ocupantes, no resulta tan sencillo como parece.
De hecho, en Estados Unidos, de más de 300 productos comercializados como dispositivos de retención para mascotas, solo 15 han superado pruebas de laboratorio y crash test, una cifra que pone en evidencia la falta de regulación y control en este sector.
Qué dice la ley sobre llevar mascotas en el coche
La Ley de Bienestar Animal aprobada en 2023 introdujo un cambio importante: ya no basta con que la mascota viaje cómoda, también debe hacerlo de forma segura. Sin embargo, la norma trasladó toda la responsabilidad al propietario sin ofrecer criterios claros sobre qué productos cumplen realmente con ese objetivo.
“Se exige garantizar la seguridad del animal, pero sin indicar cómo hacerlo ni qué sistemas son fiables”, explica Josep María Vallès, presidente de la Fundación Smart Baby. Dos años después de la aprobación de la ley, sigue sin existir una homologación oficial que certifique qué dispositivos de transporte para mascotas son verdaderamente eficaces.
Puedes ampliar esta información en la normativa oficial publicada por la DGT y el BOE, donde se recogen las obligaciones del conductor en materia de seguridad vial.
Un problema global: el ejemplo de Estados Unidos
A miles de kilómetros, el problema es similar. Lindsay Wolko, fundadora del Center for Pet Safety, lleva desde 2011 realizando pruebas independientes a sistemas de retención canina vendidos en EE. UU.
Los resultados son contundentes:
- Más de 300 productos analizados
- Solo 15 superaron los crash test
“El sector está poco regulado y muchos productos se venden como seguros sin serlo”, advierte Wolko. La falta de supervisión hace que muchos dueños confíen en dispositivos que, en caso de accidente, pueden fallar de forma crítica.
Inspiración en los sistemas de retención infantil (SRI)
En Europa, algunas marcas han comenzado a aplicar al transporte de mascotas los mismos principios que revolucionaron la seguridad infantil en carretera. Empresas con experiencia en Sistemas de Retención Infantil (SRI) están trasladando ese conocimiento al diseño de arneses y transportines para animales.
“El desarrollo de dummies, el análisis de accidentes y la normativa específica mejoraron enormemente la seguridad de los niños. Con las mascotas acabará ocurriendo lo mismo”, señala Vallès.
En esta línea trabaja también Sergio Gascó, especialista en transporte seguro de mascotas e inventor de sistemas testados en laboratorio. Desde la Universidad de Zaragoza, impulsa el desarrollo de dummies caninos con acelerómetros internos para mejorar la recogida de datos en pruebas de impacto.
Consejos clave para llevar a tu mascota segura en el coche
Aunque todavía no exista una homologación oficial, los expertos coinciden en una serie de recomendaciones básicas que pueden marcar la diferencia.
Nunca lleves a tu mascota suelta
Es el error más común y el más peligroso. En un choque frontal a 50 km/h, el peso del animal se multiplica por 35.
➡️ Un perro de 20 kg impactaría con una fuerza equivalente a más de media tonelada.
Elige productos con pruebas de impacto
No todos los arneses y transportines son iguales. Prioriza siempre aquellos que acrediten:
- Ensayos de laboratorio
- Crash test documentados
Aunque supongan una inversión mayor, pueden salvar vidas.
Ubicación según el tamaño de la mascota
- Perros de más de 55 kg
- No deben viajar en los asientos traseros.
- Deben ir en el maletero, dentro de un transportín bien asegurado.
- Mascotas de menos de 9 kg
- No deben ir sujetas con arnés en los asientos traseros.
- El riesgo de latigazo cervical es elevado.
- La opción más segura es el transportín, colocado en sentido transversal a la marcha.
Evita el suelo del vehículo
Colocar el transportín entre los asientos delanteros y traseros es peligroso. En un impacto frontal, si el transportín falla, el animal puede colarse bajo el asiento y chocar contra la estructura metálica, una de las zonas más frágiles del coche.
Seguridad para ellos… y para todos
Aunque todavía queda camino por recorrer en regulación y homologación, tener claras estas pautas básicas permite reducir de forma significativa los riesgos. La seguridad de nuestras mascotas no es solo una cuestión de bienestar animal, sino también de seguridad vial.
Proteger correctamente a los pasajeros de cuatro patas es, en definitiva, protegernos a todos.
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